TURISMO / Tropea, la joya de Calabria.

Tropea es la joya de Calabria, Se sitúa en la provincia de Vibo Valentia, en Calabria.

Según la leyenda que gira en torno a este bonito municipio, fue fundado por Hércules. Su costa está bañada por el mar Tirreno y aunque es una localidad pequeñita no por ello deja de ser bastante bonita.

Un punto característico de esta localidad y algo que la hace más hermosa es que en sus acantilados, se levantan algunos edificios de casas y pisos… Y si paseamos por su casco histórico, que suele ser lo más bonito y entrañable de un hogar, encontraremos un total de 15 iglesias distintas, palacios del siglo XVIII y las típicas calles estrechas y empedradas pero encantadoras.

Hay un rincón muy especial para visitar: el Santuario de Santa María de la Isla, el cuál se eleva sobre una enorme roca. El sitio en el que está ubicado ya hace del santuario un lugar bastante especial, pero si te adentras en él, estarás en el típico santuario antiguo y entrañable, aunque bien conservado por fuera.

Quien permanece varios días en Tropea encuentra una gran oferta de restaurantes, desde comida sencilla hasta exquisiteces. También vale la pena dejar a veces el paseo principal Corso Vittorio Emanuele para entrar en los callejones laterales, en cuyos patios traseros están escondidos locales de mucho ambiente. Cuando se habla de comida, en Tropea no se pueden pasar por alto las omnipresentes cebollas rojas. Sea en la pizza, como salsa para pastas, en la ensalada o para poner en el pan: la cipolla, de sabor muy suave, prácticamente no puede faltar en ningún plato y las ristras de estas cebollas son un popular recuerdo que el turista se lleva a casa.

Además de playas de arena fina y un Mediterráneo de agua cristalina, la pequeña ciudad ofrece una bonita diversión cada mañana, si hace buen tiempo, una pequeña flota de barcos de excursión se hace a la mar rumbo a las islas Lipari. Es recomendable reservar un viaje combinado con breves visitas a Vulcano, Lipari y Estrómboli. Cuando el sol se pone en la noche y a lo lejos, el volcán Estrómboli parece estar planeando sobre el mar, los turistas se reúnen en los miradores de Tropea. La vista desde la ciudad, situada en un acantilado, hacia la lejanía es algo así como un concentrado de Calabria. El sur de Italia satisface las ansias de muchos turistas venidos del norte de Europa, y el  mundo. En la isla de Vulcano, que ha dado el nombre a todos los volcanes, el turista puede respirar al pie del volcán con su cráter de película el aire con olor a azufre de los baños de barro que atraen a personas aquejadas por el reuma o la psoriasis. En Lipari vale la pena hacer una excursión en autobús. En el mirador más bonito hay un puesto sencillo que vende bruschetta con las famosas alcaparras de la isla.

Tropea entonces, podría definirse como, la ligereza de la vida y el disfrute de una gastronomía mediterránea sencilla, una promesa turística que ofrece maravillas dignas como espectador y participe.