EDITORIAL / Pobreza en Argentina

El objetivo de este artículo es dar una descripción general sobre la pobreza en nuestro país. Como bien se sabe, en las últimas décadas el empobrecimiento de la sociedad argentina fue un proceso de carácter progresivo (salvo algunos períodos de tiempo). En el último año del gobierno de Mauricio Macri, (2019) la pobreza alcanzó al 40 % de la población total del país. algo así como 16 millones de personas. Estas cifras fueron suministradas por Observatorio Social de la UCA.

En el 2019 hubo una cifra de 2,8 millones de nuevos pobres, esto es, personas que por circunstancias de la economía vieron decrecer su condición social y económica. Asimismo, se estima que durante el 2019 el 8,9 % de la población vive bajo la línea de indigencia.

No es nuestro objetivo debatir sobre las causas de la pobreza, pero si reflexionar sobre las consecuencias de la misma. Una familia pobre está mal alimentada, tiene trabajo (si lo tiene) de carácter precario, en negro e improductivo. Con el paso del tiempo esta familia pobre se va “alejando” no sólo de los niveles de vida digna, sino incluso de las condiciones de empleabilidad, que son necesarias para insertarse de manera exitosa en el mundo del trabajo. Obviamente, que con empleos en negro e improductivos, con una paga miserable, muy poco pueden hacer estas personas para tratar de mejorar su condición. Ni hablar de otro flagelo que es la mala alimentación y la desnutrición infantil, todo ello generará significativas limitaciones de aprendizaje y de desempeño cuando estos chicos estén en edad escolar.

Todo esto mencionado, merma de manera más que significativa las chances de reinserción de estas personas. El avance tecnológico, los nuevos procedimientos productivos exigen de las personas niveles de aprendizaje y cognitivos considerables, dependiendo obviamente del tipo de trabajo. Pero lo cierto es que la competitividad exige un capital humano formado y que esté a la altura de los desafíos que provoca la globalización productiva.

Otro punto a considerar es la gente que vive en las calles, si bien es cierto que técnicamente no es lo mismo ser pobre que vivir en la calle, creemos que es importante dar una mirada a las cifras al respecto al fin de tener una perspectiva más amplia de la situación. El informe del segundo Censo Popular de Personas en Situación de Calle realizado en el año 2019, reflejó que 7.251 personas se encuentran sin hogar en Buenos Aires, lo que implicó un aumento del 23% respecto al 2017.

Si tomamos todas estas cifras juntas, resulta más que evidente que la situación de muchas personas de nuestro país empeoró. La caída general de la economía afecta de manera mucho más grave a los sectores vulnerables. Incluso, si la economía vuelve a producir efectos positivos, como se mencionó más arriba, estos sectores no podrán recibir de manera rápida y automática esos resultados. Repetimos, cada día que una familia permanece en la pobreza, indigencia y situación de calle, sus posibilidades de reinserción se complican.

Esperemos que el nuevo gobierno acierte con el conjunto de medidas aplicadas para combatir la pobreza. Ese es nuestro deseo, veremos que nos dice el tiempo.