Sobre las reconstituciones de las pensiones italianas “gli indebiti”

Como todos los años los pensionados italianos sufren una “avalancha” de cartas por parte del INPS referidas a reconstituciones de sus haberes previsionales. Esto se resume en una baja significativa del importe mensual de su jubilación/pensión, como así también en una deuda que tiene el pensionado por haber cobrado un importe superior al que le correspondería.

Estos llamados “indebiti” ponen  en evidencia la casi nula consideración que tienen las autoridades de INPS hacia los pensionados italianos en el exterior. Por un lado, estas “deudas” que dicho ente reclama, superan muchas veces los límites de tiempo establecidos por la ley. Por otra parte, los montos de tales “reconstituciones” son cifras impagables. Recordemos que la gran mayoría de las personas que perciben un haber previsional de Italia son de edad avanzada. Todos sabemos las necesidades que tiene un adulto mayor en materia de remedios y salud, por ejemplo. Pero, lamentablemente, ese TODOS no comprende a las autoridades del INPS, a quienes parece importarles muy poco la situación de los adultos mayores y están empecinados en ajustar su caja, aunque ello implique un abandono de persona encubierta o solapada por una retórica “legalista”.

La previsión social es un derecho que no debe negociarse. Seguramente el INPS lo sabe, pero especula. ¿Cómo funciona esta especulación?, simple: Los italianos en el exterior no se quejan y están a 11.200 kilómetros (en el caso de los residentes en Argentina) para ir a manifestarse en las calles de Roma.  Es más fácil y menos complicado ajustarlos a ellos, total, ¿quién los defiende?…

Con reclamos de deudas de tiempos de antaño, con cartas y comunicaciones inentendibles y con cálculos de importes y de deudas que no se sabe de donde salieron, se monta todo un proceso burocrático y “legalista” desde el Estado para llevar a cabo un ajuste. Pero hay que aclarar que se ajusta no sólo la economía de los pobres pensionados, sino su vida misma. Hay que estar un día en las oficinas de un Patronato para ver y sentir el drama de muchos (por no decir la inmensa mayoría) de los pensionados; hay que ver sus rostros, escuchar sus angustias, sus sentimientos.

En los Patronatos se hacen recursos, se hacen pedidos de informes y reclamos y hasta se pide que se descuente lo mínimo que establece la ley. Sin embargo, muchas veces (por no decir la gran mayoría de las veces) el INPS hace caso omiso a dichos reclamos y pedidos. Es más, se aplica una baja del importe mensual impresionante, lo que lleva a que el pago de la pensión en lugar de ser mensual se vuelva semestral. Y, como si todo esto fuera poco, hay algo más: si la “deuda” que se reclama del re-cálculo es alta y la edad del pensionado también, se opta por embargar el ciento por ciento de la pensión.

Esta situación no puede seguir así. Ningún ser humano de bien puede tolerar esta cultura del descarte, esta visión malthusiana de la gestión pública. ¡No, no sobran personas!, los adultos mayores tienen su dignidad propia de los seres humanos.

Esta nota es un llamado a las autoridades competentes para que empiecen a reflexionar. La gestión pública es eso, dialogo constructivo. No cabe dudas de que las autoridades del INPS buscan desempeñar una gestión eficiente, tampoco no hay que ser necios y reconocer la compleja situación que está atravesando la economía italiana. Pero de eso mismo trata la política bien entendida, de considerar al otro un ser humano, de entenderlo y de solucionar problemas con equidad y justicia social. Estos dos conceptos no deben ser nunca abandonados, pero para lograr eso debemos colaborar entre todos.

En concreto, no habrá justica social y equidad sin colaboración y trabajo mancomunado. Aquí va nuestro “granito de arena”, ahora esperemos la respuesta desde las autoridades correspondientes.